otoño de verdad

Flores y frutos hacen un homenaje a una gama de colores vivos.
la luz te ciega , corre baja en el horizonte, aun que su prima niebla la tape sutilmente en las mañanas.
Las madrugadas acogen al frío que sacude la pintura de nuestras hojas y las vuelve frágiles. Poco a poco el paisaje se encontrará casi desnudo, enfrentándose a dormir o a morir.
El día se recoge en pocas horas.
Nosotros recogemos la luz que se nos brinda y adentro de nuestros hogares contemplamos el cambio que se avecina.
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